sábado, 24 de septiembre de 2011

Alfombrillas y la Razer Megasoma

Hace unos cuantos años informáticos atrás, jamás habría imaginado que una alfombrilla de ratón costase lo mismo que 8 GB de memoria RAM. Aunque no me refiero a una alfombrilla cualquiera, sino a una alfombrilla de ratón para entusiastas de los videojuegos (para gamers) y comparada con el precio de la memoria actual DDR3, la cual está a precio de ganga. La alfombrilla en cuestión es la Razer Megasoma.



Podemos clasificar las alfombrillas de ratón, también conocidas por sus términos en inglés como mouse pad, mousepad o mouse mat, en tres tipos:
  • Duras (hard): Alfombrillas que son rígidas porque su cuerpo es de un material robusto y sólido como el aluminio o plástico. Pueden ser lisas, o bien rugosas con un granulado en la superficie, pero siempre con una superficie dura; su tacto es frío. Sus características destacadas para el gaming son la gran calidad para el tracking (seguimiento), la precisión y sobre todo la velocidad de movimientos. Además son duraderas pues sufren menos desgaste.
  • Blandas (soft): Alfombrillas realizadas con un material blando como la tela o silicona. Las hay híbridas mezclando materiales duros y blandos, pero si su superficie es blanda estaría dentro de esta categoría. Su tacto es agradable y cómodo al ser suave. Suelen ser enrollables con lo que facilita su transporte. Sus propiedades destacadas para el juego son la suavidad de movimiento y la sensación de comodidad. El desgaste es mayor que en las alfombrillas duras.
  • Gratis (free): Aquí entrarían aquellas tipo alfombrilla de regalo de propaganda, un folio o DIN-A4, usar la mesa a pelo, y cualquier apaño equivalente. Sus características relevantes para el gaming son nulas, e incorporan un suplemento de varios frags extras recibidos.

La alfombrilla gamer pro Razer Megasoma estaría dentro de las blandas aunque mantiene algunas cualidades de las duras, es por eso que la describen como híbrida.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Portátil recomendado Dell XPS 15

Para evitar o reducir las probabilidades de que al salir un día de la habitación del ordenador de sobremesa descubra que mi parienta me ha abandonado, decidí buscar un portátil versátil que me permitiese estar más horas en el sofá y al mismo tiempo realizar a gusto mis quehaceres informáticos. Como buen sibarita tecnológico el portátil debía cumplir una serie de características que exigía, además para poner la búsqueda más difícil no quería desembolsar mucho dinero, así que tras analizar las opciones me decanté por el portátil de Dell XPS 15 su última revisión L502x y el cual ha supuesto un gran acierto o en lenguaje actual un gigantesco +1. En esta entrada voy a describir las razones que me llevaron a escogerlo.


Mi objetivo con el portátil (notebook) es poder realizar las mismas tareas que en el ordenador de sobremesa (salvo juegos) y con una buena experiencia de uso. Para cumplir estos deseos es determinante el hardware que incluya el portátil desde los puntos de vista de: Imagen (pantalla, gráfica); Sonido (altavoces); Potencia (procesador, memoria, disco) y Autonomía. Por la utilización que quiero darle quedaron descartados los ultraportátiles (netbook) o las tabletas (tablet).
Dell XPS 15