sábado, 19 de octubre de 2013

Todo lo que nunca quisiste saber sobre teclados

En esta publicación voy a dar con la tecla para conseguir un buen teclado, a escribir sobre el dispositivo de escribir, y al que podemos considerar el tacto informáticamente divagando. Porque a pesar de la proliferación de las pantallas táctiles, muy prácticas para algunos usos y también como quitagrasas de los dedos, cuando se trata de escribir de verdad y no de skrbr d vrda no se puede ni por asomo conseguir la misma experiencia ni rendimiento de escritura con otro periférico de entrada que no sea el veterano teclado.

Todo el mundo sabe qué es un teclado pero no tantos conocen cómo sabe un buen teclado, ni dominan todo ese mundo de sensaciones y tecnología que intervienen durante y detrás de las pulsaciones. Además, para fastidiar la satisfacción con vuestro teclado actual y volver sibarita a vuestro paladar dactilar, llega este castigo.

Guía de teclados de membrana y mecánicos a fondo

Una clasificación habitual de los teclados se realiza en base a la tecnología empleada, sobre todo refiriéndose a la tecnología del tipo de interruptores que generan la pulsación de la tecla. De dicha clasificación destacan dos grandes grupos: los teclados de membrana y los teclados mecánicos; y avanzando en el tema de los sabores, cataré la mortadela de los teclados de membrana y el jamón de bellota de los teclados mecánicos.